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Los británicos rezan por Isabel II y se preparan para una muerte de alto impacto

Se dice que sin "la británica más grande de la Historia" Gran Bretaña atravesará su período histórico más shockeante desde la Segunda Guerra Mundial. El fallecimiento paralizará todos los aspectos de la vida británica como nunca antes.

08 Septiembre de 2022 13.51

La mayoría de los británicos no recuerda haber presenciado la muerte de un rey: el último hombre que murió en el trono fue Jorge VI, hace 70 años y 7 meses, por lo que se espera que el fallecimiento de la reina Isabel II sea un momento de alto impacto en la sociedad británica. 

La flamante primera ministra Liz Truss dijo este jueves que el Reino Unido está "profundamente preocupado" por la salud de la longeva monarca. La familia inmediata de la reina voló rápidamente para estar junto a ella en el castillo de Balmoral, en Escocia, a unos 700 kilómetros de Londres.

Según los antecedentes, la vida política, social, económica y cultural se detendrá en el momento en que el palacio de Buckingham haga el anuncio oficial del fallecimiento de la reina Isabel, cuya salud se deterioró grave y rápidamente en las últimas 48 horas. Muchos ingleses consideran que será el fin de una era histórica.

Se espera inicialmente que, al morir la reina, se active el protocolo denominado "Operación London Bridge", que detalla los pasos a seguir para el entierro de la monarca y la entronización de su sucesor, el príncipe Carlos.

Habrá un período de luto nacional de 10 días durante el cual todas las banderas nacionales ondearán a media asta, los programas de entretenimiento, comedias y eventos deportivos serán cancelados en la radio y la TV británicas. 

Se espera además que, como ocurrió cuando murió el rey Jorge VI, se cierren las salas de cine y teatro y los noticieron de las cadenas británicas emitan documentales sobre la vida y el reinado de Isabel II, que gobernó con 15 primeros ministros, conoció a 7 papas y a 14 presidentes estadounidenses.

Durante los preparativos de la operación London Bridge, los organizadores manifestaron sus serias preocupaciones por la seguridad de Londres porque esperan que decenas de miles viajen a la ciudad para presenciar las honras fúnebres. Además, estaban preocupados por el desborde de los alojamientos y la provisión de agua y alimentos para todos.

En el plano mediático, el palacio de Buckingham y el gobierno silenciarán sus redes sociales mientras el Parlamento cancelará sus sesiones. La cadena estatal BBC tiene entre sus planes suspender su programación de comedias tal y como se hizo en 1952, al fallecer el padre de la reina. Incluso la estadounidense CNN tiene preparada una serie de programas especiales y documentales sobre la reina.

El período de luto afectará de una forma increíble la vida de los londinenses, muy apegados a las tradiciones. Muchos aseguran que la muerte de Isabel II será incluso más impactante que cuando en 1901 murió su tatarabuela, la reina Victoria, tras 64 años de reinado. 

En ese entonces, el Imperio Británico, el más grande conocido, quedó paralizado, los edificios se llenaron de crespones negros, miles de británicos llegaron desde todo el país a Londres y hasta las prostitutas de Londres vistieron de luto en las calles durante meses. Sucedió, como ahora, que la gran mayoría de los británicos simplemente nunca había conocido la vida sin la reina.

Durante al menos 10 días, según lo estipulado por el operativo London Bridge, Gran Bretaña quedará detenida en el tiempo, un período luctuoso que significará la pérdida de miles de millones de dólares a la economía nacional.

Los mercados de valores, grandes empresas, fábricas, escuelas, universidades y bancos cerrarán por un período indefinido y tanto el funeral como la posterior coronación de su sucesor podrían tener un costo económico estimado entre 1,2 y 6 mil millones de libras. El periodista Jonathan Freedland recordó que después de la muerte de "Lady Di" muchos británicos se sintieron "obligados a cerrar sus tiendas o cancelar eventos deportivos en el día del entierro para evitar ser objeto de la furia de los que guardaban luto en las calles".

En el plano internacional, la muerte de la reina Isabel II podría significar, por unos instantes, la "resurrección" del Imperio Británico, que una vez ocupó una cuarta parte de la masa terrestre. Ya que se espera que los líderes mundiales emitan declaraciones pésame por la muerte de la reina, que era la jefa de Estado más antigua, declaren días de duelo en sus países y viajen a Londres.

La presencia de decenas de líderes extranjeros obligará a blindar la capital por aire y tierra, medidas de seguridad con equiparables a las impuestas durante las cumbres del G7 o el G20.

Las banderas de las embajadas y consulados de Gran Bretaña, por otra parte, ondearán a media asta y las delegaciones diplomáticas podrían poner a disposición del público libros de condolencias durante los 10 días de luto, que además coincidirán con la proclamación del príncipe Carlos. 

El "funeral de Estado" será un evento casi inédito en el Reino Unido y tal vez algo nunca antes visto, y se espera que sean cientos de miles las personas que asistan a la procesión fúnebre, delicadamente planificada por la reina desde hace décadas. 

A largo plazo, muchas cosas cambiarán en el Reino Unido, empezando por las monedas, estampillas, las insignias de los cascos de los policías y hasta la letra del Himno Nacional "Dios Salve a la Reina", que pasará a ser "Dios Salve al Rey". (Fuente Perfil)