• Dólar
  • BNA $909 ~ $909
  • BLUE $1260 ~ $1260
  • TURISTA $1454.4 ~ $1454.4

12 C ° ST 11.21 °

Unión Radio 91.3 en vivo

Unidos por una causa

Una alianza inesperada: el Vaticano ayudará a la NASA a investigar asteroides

La agencia espacial se llevó una importante sorpresa en una de sus investigaciones, por lo que le pedirá ayuda la Iglesia

18 Septiembre de 2023 19.29

La NASA, la agencia espacial estadounidense, lanzó en el 2016 una sonda con el objetivo de destruir a Bennu, un asteroide gigante que estaba a 200 millones de kilómetros de la Tierra, pero con una misión particular: tomar una muestra y traerla de nuevo a nuestro planeta. Pero algo no salió como esperaban, por lo que le pedirán ayuda a una entidad inesperada: la Iglesia católica.

La sonda capturó algunas imágenes de la muestra y las llegó a enviar inmediatamente a las oficinas terrestres de la agencia norteamericana. Pero los detalles que se llegaron a ver, sorprendieron enormemente a los científicos: su superficie es especialmente diferente a lo que pensaban.

Los científicos creyeron, de primera mano, que el asteroide estaría cubierto de pequeños guijarros o piedras pequeñas. Pero, en cambio, las fotos mostraron rocas redondas sobre su superficie, la cual se vió que actuaba como una piscina de bolas de plástico.

"Resulta que las partículas que componen el exterior de Bennu están tan sueltas y ligeramente unidas entre sí, que si una persona pisara a Bennu sentiría muy poca resistencia, como si se metiera en un agujero de bolas de plástico típico de los parques para niños", detalló la NASA en una publicación.

Se espera que la NASA reciba este próximo 24 de septiembre a la sonda con las respectivas muestras. La cápsula que trae los fragmentos de roca y polvo de Bennu arribará al estado de Utah (en el oeste de los EEUU), con suficiente material para que los científicos puedan analizarlo.

"Sin dudas, Bennu es uno de los asteroides más peligrosos conocidos actualmente, porque si choca con la Tierra, causaría una perturbación en todo el planeta", aseguran en la NASA. Aunque la posibilidad de que el impacto se produzca es bastante improbable (1 entre 2.700, entre los años 2175 y 2199), igualmente existe el miedo. Es por eso que la comunidad científica está apurada en conseguir las muestras del asteroide para estudiarlo.

El Vaticano ayudará a la NASA:

Para hacer los estudios pertinentes, la NASA telefoneó al Vaticano para pedir ayuda. El motivo: la Iglesia Católica posee un enorme observatorio dirigido por astrónomos jesuitas desde la década de 1930. Esta rama de los jesuitas se dedica "al estudio total del cosmos".

El origen de este equipo se remonta muy atrás en la historia, a mediados del siglo XIX, cuando el sacerdote Angelo Secchi construyó una base de estudio en el techo de la Iglesia de San Ignacio de Loyola, en la capital italiana. Lo que hicieron ahí fue tratar de generar investigaciones astronómicas para "demostrar la compatibilidad del catolicismo con la ciencia".

El observatorio del Vaticano posee, según se sabe, con una colección inmensa de restos de meteoritos. En total, se calcula que posee alrededor de 1.200 especímenes. Y el fraile Robert J. Macke, el curador de la colección, diseñó un dispositivo personalizado capaz de estudiarlos. Por eso la NASA tiene interés.

El fraile Macke es un especialista en rocas espaciales. Junto a sus colegas del Observatorio del Vaticano, supo perfeccionar técnicas para medir la densidad y la porosidad de los meteoritos. Es por eso que la NASA le pidió que viaje próximamente al Centro Espacial Johnson en Houston para poder ayudar a los científicos a usar su picnómetro.

"No veo ningún conflicto entre la fe y la ciencia" asegura Macke, quien cree tanto en la Biblia como en la posibilidad de que el universo tenga 13.800 millones de años. "Hay personas que interpretan las Escrituras literalmente, y eso no es hacer justicia a las Escrituras. Si miras, por ejemplo, la historia del Génesis, no es un libro de recetas para la creación. No es realmente una historia. Su intención era ser una historia para expresar una verdad fundamental”, expresó.

Macke, según se sabe, trabajará en un equipo conjunto con especialistas de la NASA. Y lo hará sin cobrar un peso por su trabajo.