Le ordenan al Papa diez días de reposo total y le infiltran la rodilla derecha

Es por la dolorosa artrosis que lo ha obligado a suspender varias citas. El pontífice tiene una cargada agenda de viajes por delante.

02 Mayo de 2022 10.55

“Por ahora” los médicos descartan la operación, pero el Papa Francisco ha iniciado un reposo absoluto de diez días, con la terapia del ortopédico que lo cura: una “robusta infiltración” para desinflamar los ligamientos, que le causan dolores cada vez más intensos e insoportables.

Sus actividades están suspendidas. El domingo 8 no presidirá la ceremonia de ordenación sacerdotal de los nuevos curas de la diócesis de Roma, de la cual Francisco es su obispo.

Desde hace más de un año los dolores a la rodilla se han agravado, hasta hacerle difíciles los movimientos, debido a su mala deambulación y postura.

Según el especialista ortopédico Francesco Bove, que ha realizado más de dos mil intervenciones de este tipo, la artrosis que aflige al Papa nace de una operación que sufrió en 1994 en Buenos Aires, cuando le fue instalada una prótesis en la cadera derecha.

El Papa pone cara de dolor al levantarse del sillón durante la audiencia general de los miércoles. Foto: AFP 

El Papa pone cara de dolor al levantarse del sillón durante la audiencia general de los miércoles. Foto: AFP

“La prótesis, con un cargo desbalanceado sobre la articulación es en parte responsable, pero también la costumbre de los sacerdotes y las monjas de rezar de rodillas puede haber empeorado su caso”, explica Bove, considerado una luminaria, presidente de la Fundación para la Lucha contra la Artrosis y la Osteoporosis de Italia.

Otro especialista de nota, Pier Paolo Mariani, profesor del Instituto Universitario de Ciencias Motoras de Roma, dijo al “Corriere della Sera” que “entre las varias posibilidades relacionadas con el mal funcionamiento de la rodilla, podría originarse en el desgaste de la prótesis”.

Pero el diario destaca que hace unos días la hipótesis fue excluida por una TAC (tomografía) a la que fue sometido el pontífice.

El profesor Bove, que había sugerido un tratamiento anti-inflamatorio para el Papa, ahora es más pesimista: “si pasa más tiempo sin una mejora podría hacerse necesario una intervención quirúrgica” para restablecer el funcionamiento articular.

El especialista ortopédico señala que el desgaste de la articulación en la rodilla, “desarrolla fenómenos inflamatorios secundarios”. Ante la impotencia funcional “la rodilla se inflama y se hincha”.

Con frecuencia los fenómenos son reversibles. Pero Bove destaca que “como se trata de patologías progresivas, el paciente se desliza hacia una inmovilidad cada vez más frecuente”.

Agenda cargada

Agrega que “la articulación se deforma y en estos casos es cuando se recurre a la intervención quirúrgica, con la sustitución de la superficie articular con las prótesis artificiales”.

Los médicos advirtieron al Papa que debe seguir el reposo absoluto con convicción y que si no lo hace, le será difícil llevar adelante la agenda de empeños internacionales.

Aunque esos viajes no están confirmados, la diplomacia y la máquina de organización¡ón del Vaticano está trabajando desde hace meses en viajes previstos a partir de junio al Líbano, Jerusalén, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Canadá y Kazajistán.

También las actividades normales en la sede apostólica han entrado en crisis debido al agravamiento de la dolencia que ha obligado al Papa a quedarse sentado en buena parte de las ceremonias y audiencias colectivas, como la que lo reunió el sábado con los obispos eslovacos.

"Esta pierna no funciona"

Francisco no podía recibirlos de pie. Pidió disculpas. “Tengo un problema. Esta pierna no funciona, el médico me ha dicho que no debo caminar. A mi me gusta pero debo obedecerle. Por esto les debo pedir el sacrificio de subir las escaleras y yo los saludo aquí, sentado. Es una humillación pero la ofrezco a vuestro país”.

Fue su última ceremonia pública. El domingo apareció en la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico y habló a la multitud reunida en la plaza de San Pedro.