Histórico: un piloto cambió de avión en pleno vuelo y aterrizó con éxito

El reto, llamado Plane Swap, se cumplió a medias, porque el compañero de Luke Aikins no pudo tomar el mando de la otra aeronave.

25 Abril de 2022 08.09

Un espectacular y arriesgado desafío en el aire, denominado Plane Swap y auspiciado por una reconocida bebida energizante, protagonizaron este domingo en Phoenix, Arizona, los estadounidenses Luke Aikins y Andy Farrington, quienes debían cambiar de avión en pleno vuelo.

Solo el primero de esos intrépidos pilotos logró el reto, convirtiéndose así en el dueño de un nuevo hito en la historia de la aviación deportiva y los deportes extremos.

El desafío, transmitido a todo el mundo vía internet, demandó una ingeniería de un plazo mayor a un año para poder ejecutarse. Cada aviador despegó un Cessna 182 de tres hélices y 230 caballos de fuerza, lo elevó a una altitud de 4300 metros y lo colocó en posición de caída libre a una velocidad promedio de 225 kilómetros por hora.

Fue entonces cuando ambos saltaron al vacío con un paracaídas para poder conducirse a la unidad de su compañero, algo que sólo pudo lograr Aikins, de 48 años, en una hazaña nunca antes vista. Por su parte, Farrington, de 39, no pudo alcanzar el otro avión porque, al parecer, perdió su dirección por una falla de gravedad. Eso hizo que tuviera que tocar tierra por sus propios medios, afortunadamente para él sin ninguna consecuencia física.

avion cambio 2

Los aviones estaban especialmente preparados para este desafío: contaban con un sistema de piloto automático para mantenerse en la dirección necesaria, un dispositivo de frenado para no tomar una velocidad desmedida y un mecanismo para disminuir el impacto de una eventual precipitación al suelo.

Aikins y Farrington son dos primos estadounidenses expertos en la disciplina BASE jumping, que consiste en dar saltos al vacío desde objetos fijos (edificios, antenas, viaductos o puntos geográficos) y descender en forma segura en paracaídas.

Provenientes de familias de aviadores, ambos son considerados mundialmente como dos de los "Reyes del Cielo" y suman de forma conjunta cientos de pruebas extremas.

Aikins, en otra hazaña sin precedentes

Aikins, fotógrafo aéreo, y también exentrenador de la Marina de Estados Unidos y exasesor de seguridad y capacitación de la Asociación de Paracaidistas de su país, en julio de 2016 se lanzó desde un avión que volaba a 7.600 metros de altura.

Sin paracaídas ni "wingsuit", un traje aerodinámico con alas que le hubiera facilitado el direccionamiento de la caída, aterrizó sobre una red en el desierto de California. Se trató también de un hecho histórico para los deportes extremos.

Su caída libre, que duró más de dos minutos, fue transmitida en vivo por el canal estadounidense Fox. Al tomar contacto con la prensa, el paracaidista describió la experiencia con una sola palabra: "Fantástico".

Aikins se equipó únicamente con una máscara de oxígeno, un sistema GPS y cámaras para grabar el acontecimiento. El aterrizaje fue sobre una red de 30 por 30 metros, tensada a unos 60 metros de altura.

El estadounidense también participó de modo directo en otro suceso histórico: fue asesor del austríaco Félix Baumgarther cuando éste saltó desde una altura récord de 38.969,4 metros, envuelto en un traje especial con suficiente oxígeno para 10 minutos, y rompió la barrera del sonido en caída libre, en Nuevo México, al sudeste de los Estados Unidos.